Hola. Mi nombre es Inmaculada Orellana Crespo. El pasado 29 de Febrero y 1 de Marzo, tuve la fortuna de asistir y el privilegio "no por casualidad" (en la que no creo), en Malaga, al primer Congreso de Ciencia, Consciencia y Espiritualidad, organizado por el psicólogo Carlos Gonzalez Delgado, que recibimos en el Centro "Atma" , sede de la Asociacion Española de Terapia Regresiva.


En primer lugar, dar las gracias a Carlos por su valentía, voluntad y constancia, para que se diera este evento. Fueron 11 ponencias. Fueron 11 ponentes, extraordinarios para mí tod@s ellos. Sé y me maravilla la capacidad para reunir en 2 días (Sabado y Domingo) una variedad de temas, todos ellos relacionados con la toma de conciencia para un despertar interior.

Mi experiencia personal, y que quería compartir, ha sido muy pero que muy positiva. Tod@s, o "casi tod@s", estamos inmersos en un modo de vida abrumador, estresante, encajonado, casi sin tiempo para respirar, para vivir. Esa es mi percepción. No me gusta como vivo, pero es como si la corriente me llevara, y no pudiera hacer más, que intentar no ahogarme y mantenerme a flote sin más. Eso no es así. Y eso lo he descubierto en este Congreso el pasado fin de semana. No es que haya encontrado la panacea de la felicidad, porque no ha sido así, sin embargo este parón del Congreso, sí me ha hecho decir BASTA. NO QUIERO SEGUIR ASI. QUIERO TENER PAZ...SOLO ESO... PAZ. Y en mi caso particular, mi paz pasa por no tener miedo a decir NO.

No quiero ser un monigote a merced de la voluntad de unos y otros, en particular por parte de algunos miembros de mi familia. No quiero seguir sintiéndome entre dos aguas, tratando de agradar a tod@s, para que los demás estén bien. Y no quiero, porque hacer eso, supone, para mí, no cuidarme, no quererme, no aceptarme.


Aquí nadie es imprescindible para nadie. En cualquier caso, cuando yo no esté, tod@s continuarán con su vida. A veces, sin ni siquiera un simple gesto de agradecimiento, que por otra parte ni quiero ni necesito. Nunca fue mi pretensión. Me gusta "servir" de algo a los demás, por el simple placer de serlo, o quizá por egoísmo de lo bien que te sientes actuando así. No sabría decir..
Pero hay un límite en poder servir a otr@s, y yo. Ese límite en mi caso es darme cuenta, en este fin de semana, que ser feliz para mi, es encontrar mi camino, mi misión aquí en esta vida, en este plano de conciencia.


Siempre he tenido inquietudes espirituales, desde niña, quizá con ello tratando de cubrir una falta de afecto, que siempre busqué desesperadamente. Y cuando ocurre esto, al menos en mi caso, cometes muchos errores, dañas sin querer a otros, porque a tod@s no podemos tener contentos. He descubierto que aquí se trata de estar contenta yo primero. Eso no es egoísmo, es aprender a quererme. "Amar al prójimo como a ti mismo", como nos dijo Jesús.

Volviendo al Congreso testimoniar, que han sido 11 ponencias muy diferentes cada una. Temas muy diversos y a veces complejos, pero expuestos por unos ponentes que a través de un lenguaje coloquial y natural, me han hecho fluir. Bien es cierto que yo acudí con la mente predispuesta a escuchar, eso me ha ayudado.

Hemos practicado yoga, hemos recibido testimonios de personas que han perdido a seres queridos muy cercanos, afrontando este trance con la naturalidad y la explosión de amor con la que debe tomarse la muerte, como una expansión y un liberar tu Alma, tu Mente y tu Conciencia, de un vehículo que usamos "prestado", para esta encarnacion como cuerpo físico en esta vida.

Me han hablado de técnicas de respiración, relajación, herramientas para ir afrontando y resolviendo mis conflictos, incluso el regalo de como a través de la música y el baile, en este caso flamenco, puedo conectar con mi espiritualidad, mi yo interior, mi "niña interior herida". Esa es la que me interesa cuidar, querer, mimar y sanar. 

Pido disculpas por lo extenso de mi testimonio. Dejo a criterio de quien corresponda publicarlo o no. Pero mi única pretensión es poder servir sino de ayuda, al menos curiosidad, por vivir y sentir algo más de lo que se ve con los ojos físicos. 

Mil gracias a tod@s y cada uno de los ponentes. Me han sido de mucha ayuda. He comprendido que tod@s viajamos en un mismo viaje, da igual el camino, todos son válidos. Todos llevan a la misma verdad. En mi caso soy creyente, pero nada de lo que me han aportado me ha hecho cuestionar mi fé...si acaso la forma errónea en que a veces la vivo. Sin coherencia, sin sentido.

Invito a que acudais como yo, eso si, con ánimo predispuesto y la mente abierta, porque he experimentado la sensación de llegar a un punto de mi vida, con 56 años que cumplo precisamente hoy 04 de Marzo, de sentir que hay muchas más puertas dispuestas para abrirse.

Yo quiero que esas puertas se abran, porque quiero sentirme feliz, sentirme en paz conmigo misma, encontrar un sentido del por qué y para qué estoy aquí. Hoy tengo "energías renovadas", y eso lo he recibido en este Congreso. 
Lo dicho, perdón por extenderme, pero ha sido mucho y muy intenso lo que he vivido, y aún estoy en proceso de digestión Y... SI YO PUEDO, CUALQUIERA PUEDE. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

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